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1. Introducción El estudio de la comunicación en las organizaciones se considera importante, puesto que las personas, a través de aquélla, generan acuerdos y posibilidades para integrarse en grupos, transformar su entorno y lograr objetivos por medio del trabajo organizado (Sapir, 1949; Whorf, 1956; Bormann, 1985; Echeverría, 1994; Flores, 1994). Así mismo, concebir a las organizaciones como sistemas implica la interdependencia de sus elementos y, por ser la comunicación el factor que integra sus componentes, es esencial para su desarrollo pues a través de ella, se definen, establecen, comparten y retroalimentan la misión, visión, valores, programas, planes y proyectos; estrategias, objetivos, políticas, normas, reglas, actividades y resultados, entre otros. Se puede decir que la comunicación es el eslabón que integra y da sentido a las partes del sistema; de manera que la unidad, armonía y secuencia de las actividades organizadas en un sistema se logran gracias a la comunicación, por lo que Rogers y Rogers (1980, p.52) la consideran como el “...elemento esencial en un sistema que une las partes o subsistemas para facilitar su interdependencia.” De hecho Rogers y Rogers (1980, p.7) manifiestan que es: “… el fluido vital de una organización”. Lealo completo AQUI
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